
A lo largo del s. XIX se va generando las bases de lo que constituirá más tarde el racismo nazi. Esta doctrina se apoyará en el darwinismo social, el antisemitismo y en el
“mito ario” que proclamaba e intentaba justificar por medio de la ciencia y la historia, la idea de la superioridad de la raza aria (nórdica) con respecto a las demás. Los principales ideólogos serán
Alfred Ronsenberg y
Adolf Hitler.